Femicidios en Argentina: ¿por qué bajaron?

En la previa del 3 de junio, la Oficina de la Mujer de la Corte Suprema de Justicia de la Nación publicó su informe anual sobre femicidios del 2025. ¿Qué conclusiones se pueden sacar?
02 Jun 2026

A nivel nacional, las víctimas de femicidio pasaron de 228 en 2024 a 200 en 2025, una baja del 12,3%. Esta variación se explica por una disminución de casos en algunas jurisdicciones, centralmente la provincia de Buenos Aires.

Allí, los femicidios pasaron de 98 en 2024 a 78 en 2025 (20 casos menos). Y ese dato importa porque PBA tiene un peso muy fuerte en la estadística nacional.

Femicidios en Argentina: ¿por qué bajaron?

¿Qué dicen los datos?

1. Aumentaron las tentativas de femicidio: las políticas públicas sirven.

Según el Informe femicidios del 2025 del Ministerio Público Fiscal de la Provincia de Buenos Aires, mientras bajaron los femicidios consumados, aumentaron las tentativas de homicidio contra mujeres en el marco de violencia familiar y/o violencia de género:

  • En 2024 se registraron 218.
  • En 2025 fueron 301.

Esto muestra que hubo más situaciones de altísimo riesgo detectadas o intervenidas antes de convertirse en desenlaces fatales. Por eso es clave mirar más de un indicador antes de sacar conclusiones.
PBA es una de las provincias que mantiene jerarquizadas las medidas de prevención y atención de la violencia de género, junto con dispositivos provinciales, áreas municipales y mecanismos de articulación territorial e interinstitucional.

Esto no permite afirmar una causalidad automática. Pero sí vuelve muy débil el argumento contrario: que los femicidios bajan porque el Estado deja de intervenir. El Estado nacional se retiró y abandonó a las mujeres, las provincias (en distinto grado) no lo hicieron.

2. Algo similar pasó en 2021.
En 2021, la baja nacional de femicidios (251 a 231) estuvo muy asociada a la caída de casos en la provincia de Buenos Aires: de un promedio de 99 entre 2017-2020 a 73 en 2021, lo que implica una reducción de 26,3%. Al año siguiente, aumentaron nuevamente.
Para analizar un fenómeno complejo como el femicidio, es importante mirar los datos a lo largo del tiempo y no sacar conclusiones apresuradas.

3. La violencia de género es un problema grave que requiere medidas urgentes y sostenidas.
1. Que haya menos femicidios siempre se celebra pero una variación interanual no muestra una tendencia.
2. La intervención del Estado es fundamental para evitar un femicidio. Buscar ayuda (y que esa ayuda sea efectiva) sirve.
3. El aumento en las tentativas muestra que la disminución de femicidios no significa necesariamente que disminuya la violencia de género.
4. La violencia de género es un problema grave que requiere soluciones específicas porque tiene patrones específicos:
– las mujeres son mayormente asesinadas en sus casas (78% a nivel nacional),
– por sus parejas, ex o vínculos sexoafectivos (59%) o personas conocidas (36%),
– y la mayoría no denuncia (sólo 18% de las mujeres asesinadas lo hizo en 2025).

La violencia no empieza con el femicidio. Por eso el Estado tiene que llegar antes.

Este 3 de junio, la pregunta sigue siendo la misma: ¿Qué respuestas concretas tiene hoy una mujer que atraviesa violencia y necesita ayuda antes de que sea demasiado tarde?

Las políticas públicas pueden evaluarse y mejorarse pero hoy el recorte triplica al ajuste del presupuesto nacional total. Negar el problema, desarmar herramientas o interpretar los datos de femicidios sin mirar el contexto no es eficiencia ni neutralidad: es dejar a más mujeres libradas a su suerte.